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Martyn Rhisiart Jones
Oza-Cesuras 5 de diciembre de 2.025

La historia futurista: cuando las IAs conversacionales se quedan sin capital y tienen que vender sus centros de datos
En esta historia, el boom de las IA conversacionales se enfría. Después de años quemando dinero a velocidad de supernova [suscripción barata, costes operativos astronómicos, modelos gigantes que requieren electricidad como si fueran ciudades] los inversionistas finalmente dicen: “basta, no más rondas”.
Las empresas de chat-IA (y degenerativa IA), sin efectivo y aún con facturas eléctricas que podrían financiar un pequeño país, se ven obligadas a vender sus centros de datos, esos templos sagrados de GPU bañadas en refrigeración líquida.
¿Quién compraría esos centros de datos?
1. Los gigantes tecnológicos tradicionales
Microsoft, Amazon, Google, Oracle.
Para ellos, comprar centros de datos de una startup fallida de IA es como encontrar un Mercedes-AMG GT Coupé barato en Wallapop: “no lo necesito urgentemente, pero… es un Mercedes potente”.
¿Para qué los usarían?
- Ampliar su nube.
- Entrenar modelos propios.
- Hacerlos alquilables a terceros con un margen altísimo.
- Acaparar chips para que ningún competidor tenga acceso.
2. Gobiernos
Especialmente EE. UU., la UE, India, Corea del Sur, Emiratos, Galés, Galicia, Arabia Saudí.
¿Para qué?
- Infraestructura soberana de IA.
- Defensa y ciberseguridad.
- Investigación de salud, clima y energía.
- Vigilancia, si no se andan con cuidado.
Los gobiernos son los únicos clientes que jamás se quedan sin dinero, así que para ellos comprar data centers es casi un hobby.
3. Fondos soberanos y megainversores
Los fondos de Noruega, Abu Dabi, Qatar, Singapur…
¿Para qué?
- Convertir los centros en “granjas de cómputo” para alquilar.
- Dejar los activos funcionando e ir cobrando alquileres mientras duermen.
- Venderlos en 5–7 años a un precio más alto.
Básicamente: compra ahora, olvida después.
4. Empresas de videojuegos y entretenimiento
Principalmente Epic, Tencent, Sony, o incluso Netflix.
¿Para qué?
- Renderizado en la nube.
- Mundos virtuales persistentes.
- Juegos generativos a gran escala.
- Plataformas de streaming más potentes.
5. Criptoempresas (sí, inevitablemente)
Las que siempre esperan que vuelva el próximo gran ciclo.
¿Para qué?
- Minería (si los chips lo permiten).
- Rollups, L2, validación de redes.
- IA + blockchain (porque alguien en un PowerPoint dijo que era el futuro).
¿También irían a la bancarrota?
Posiblemente, sí.
Este tipo de infraestructura tiene tres problemas eternos:
- Costes de energía descomunales.
Los centros de datos se parecen cada vez más a plantas industriales. - Obsolescencia acelerada.
Cada dos años aparecen chips nuevos que hacen a los anteriores parecer fósiles. - Demanda volátil.
Si la moda se mueve (ej.: menos IA generativa, más IA especializada), los activos pueden perder valor rápidamente.
Entonces… ¿quién sobrevive a largo plazo?
- Los gigantes tecnológicos (tienen la escala y el dinero).
- Los gobiernos (no quiebran; suben impuestos).
- Unos pocos fondos muy grandes.
Los demás:
Inversionistas, criptooptimistas, startups, incluso empresas medianas de IA…
probablemente caerían en el mismo ciclo de “comprar caro, mantener caro, morir barato”.
En resumen:
Los centros de datos no se extinguen. Los propietarios sí.
¡Muchas gracias!
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