Martyn Rhisiart Jones y el equipo editorial de Good Strat, Madrid, lunes 30 de marzo de 2.026
¿Se han dado cuenta, y sé que sí, porque si no, no estarían leyendo esto, sino que estarían viendo sin parar algún vídeo de gatos aprobado por algoritmos mientras el mundo arde en 4K, de cómo aquello que nos vendieron como el gran milagro democratizador se ha convertido en el instrumento de control político más eficaz desde que la Stasi pasó de usar fichas a hojas de cálculo?
El momento decisivo para Europa: apostar por una mayor democracia o ver cómo ganan los reaccionarios.
Martyn Rhisiart Jones, Madrid, martes 24 de marzo de 2.026
Europa frente a la marea reaccionaria: la democracia social o el abismo
En España, el Partido Popular, antaño baluarte de un conservadurismo constitucional y europeísta, ha comenzado a adoptar el lenguaje, los marcos ideológicos y hasta las políticas de sus rivales, Vox. Como si el fascismo volviera a ser respetable. En Europa entera, las formaciones de derecha tradicional , democráticas, liberales en lo constitucional se ven acosadas, desplazadas o directamente fagocitadas por el radicalismo de extrema derecha. Lo que antes creían en la cohesión social, la red de protección, la inmigración regulada y un mundo sin hambre, guerra ni abusos de derechos humanos, hoy parece diluirse en un abrazo mortal con la reacción. Y mientras tanto, líderes como Ursula von der Leyen, Mark Rutte o Friedrich Merz no encarnan precisamente la esperanza de una Europa decente y progresista. Miren a Hungría: un régimen que erosiona el Estado de derecho, captura los medios de comunicación y los tribunales y convierte la solidaridad europea en una burla. ¿Queremos eso para el continente?